sábado, 26 de mayo de 2018

LA MARIPOSA.



 



Ya la ceiba no existe

derrumbaron mi ceiba

se hicieron añicos los espejos

eché a secar mi Río

y se escondió la luna.

Estoy vacía de deseos

mi espada

en su estuche de satén.

¿Por qué ahora

por qué

busca seducirme

la poesía?

Entró por la ventana

y se posó en mi mano

la miré con nostalgia

se entreabrieron mis labios

y con un leve soplo

la alejé.

viernes, 25 de mayo de 2018

EL FUEGO.


 



Si al menos mi vida ardiera

encendida por chispas de pasión

o por un rojo pálido aunque fuera...



en silencio sin estremecimientos de fuego

lenta me consumo y viva todavía




IL FUOCO


Bruciasse almeno la mia vita
Accesa da faville di passione
O da un rossore appena…

In silenzio senza brividi di fuoco
Lenta mi consumo e ancora viva
 


domingo, 20 de mayo de 2018

MODO DE FILOSOFAR.



 



Es el mundo un libro en el que Espíritu Eterno
ha escrito sus propios pensamientos, y es un vivo templo,
en el que pintando sus propios gestos, y su propio ejemplo
ornó de vivas estatuas lo hondo y lo supremo.

Para que cada espíritu, y en su lugar el arte, la norma,
leer y contemplar, para no ser impío,
deba, y pueda decir: «Yo cumplo el universo,
contemplando a Dios incluyo cada cosa».

Pero nosotros, almas encerradas en los libros y en los templos muertos,
copiados del vivo con muchos errores,
los anteponemos a un magisterio tal.

Oh tormentos, del error hacednos conscientes:
en penas y conflictos, en dolor e ignorancia.
¡Regresemos, en fin, por Dios, a lo original!

sábado, 19 de mayo de 2018

PRIMAVERA.


 

Cuando todo huele a pólvora, el café
del desayuno, las plantas del jardín,
la alfombra donde pongo los pies cada mañana,
el mes de marzo, el sueño entrecortado
de las madres en el refugio oscuro,
busco entre los rescoldos un resquicio
de luz, el calor de una palabra que nos salve.
El esfuerzo es inútil: no quedan en el libro
sílabas con aliento, ni siquiera rescoldos.
Si acaso, con las luces que estallan irreales,
signos indescifrables en la noche cerrada.
Entrego a los que lloran una lágrima seca.
Asisto junto a ellos al enésimo entierro
de la vida. Con el humo en los ojos
y el corazón enfermo de tristeza.
Han huido los pájaros del cielo de Bagdad.
Ni siquiera el silencio me consuela. Está muerto.
No existe.
También ha sucumbido al bombardeo.